El pasado domingo, poniendo fin a sus cultos, tuvo lugar la salida procesional de San José Obrero, por las calles del barrio al que da nombre. Los feligreses adornaron con colgaduras sus calles, con el tradicional celeste y blanco. Cohetes y sevillanas desde los balcones, en un ambiente festivo y con sabor a barrio. Tras el pregón de las Glorias de Sevilla, pronunciado en la Catedral por Juan Manuel Labrador, comienzan las primeras procesiones del tiempo letífico.

Había expectación en la salida y mucho público en la calle Samaniego, deseoso de ver de nuevo al Santo. Acompañó la suave temperatura, propia de estas fechas, aunque existió riesgo de tormentas, lo que conllevo un leve un parón, continuando finalmente la procesión sin alterar su recorrido.

Fueron más de centena y media las papeletas de sitio retiradas por sus hermanos. Nutrido cortejo de gloria éste, y que indica el cremento de la corporación. Como en años anteriores, el capataz de la cofradía fue Antonio Santiago y sus auxiliares, poniendo los sones musicales a la misma la Agrupación Musical de los Gitanos, que también acompaña al Nazareno el Sábado de Pasión.

Galería de Joaquín Galán