Tras la procesión del Corpus Christi, la Hermandad de la Sagrada Cena se disponía a regresar a su Iglesia de los Terceros, tras presidir el desfile en las puertas de Palacio Arzobispal. Gran trabajo de la cuadrilla de costaleros, que trabajaron en unas condiciones térmicas extremas.

La banda de cornetas y tambores de María Santísima de la Victoria (Las Cigarreras) ponía los sones musicales al regreso. El Señor, a diferencia de otros años, lucía túnica de terciopelo burdeos y mantolín azul bordado. El exorno floral del paso estaba compuesto por flores blancas y amarillas, con racimos de uva y espigas de trigo en las jarras.

Galería de Joaquín Galán