Nuestra Madre y Señora de la Merced, de la Hermandad de Pasión, permaneció expuesta durante este pasado fin de semana en solemne y devoto besamanos. La Dolorosa tallada por Sebastián Santos en 1964 se encontraba a los pies de Jesús de la Pasión. Para la ocasión la Virgen lucía manto azul y saya blanca, con el escudo mercedario en el pecho.

Galería de Joaquín Galán