Durante el último fin de semana de Cuaresma, como es tradicional, numerosas hermandades realizan sus besapiés y besamanos antes de subir sus sagradas imágenes a sus pasos procesionales. En el Museo, cada año centenares de fieles y devotos se dan cita para ver de cerca al Santísimo Cristo de la Expiración y a María Santísima de las Aguas.

Soberbio altar el que montó la priostía de la hermandad del Lunes Santo, utilizando como fondo del mismo la pintura del altar, recientemente recuperada, creando un calvario a los pies del Crucificado de Marcos de Cabrera. Cada año se dispone de diferente forma este acto conjunto, situando esta vez a la Virgen en el centro de la Capilla, y al Señor erguido sobre su cruz, en el altar.

Galería de Miguel Ángel Romano