Eugenio Noel en 1916: “..Diga oste , Zeño, que eza Virgen no la iso nadie; tiene en zu cuerpo un peaso de cada trianero..”.

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Conserva el cuello de forma tubular y el cuerpo, como marcan las características de las imágenes talladas en el siglo XVII, todo lo demás ha sido modificado por diferentes escultores hasta llegar a la imagen actual. No se habla de nombres propios hasta 1816, año de la inauguración de la Capilla de los Marineros, cuando Juan de Astorga realiza una profunda restauración.

Esperanza de Triana

En la época se le atribuían a dicho escultor la autoría de la Virgen, aunque nunca se ha llegado a confirmar este hecho. En 1898 se vuelve a intervenir sobre el rostro de la Esperanza, siendo Gumersindo Jiménez de Astorga quien restaura a la Virgen tras el incendio fortuito de la Iglesia de San Jacinto. Los devotos no quedaron del todo satisfechos, puesto que la nueva mascarilla era demasiado pálida y sin demasiada expresividad.

Esperanza de Triana

Llega entonces al taller de Ordoñez, en 1913, y se aplica una sombra a los párpados y a las cejas además de devolver matices más cálidos a la pátina. Sería la primera Imagen castiza de la Semana Santa de Sevilla, modelo que posteriormente tomaría Antonio Castillo Lastrucci para sus Dolorosas. Precisamente en 1929, con motivo de la exposición mariana celebrada en la Iglesia del Salvador, Castillo Lastrucci aplica nueva policromía y manos, y años más tarde, en 1936 inclina la Virgen levemente hacia los fieles.4b69acbbfac7e3980af02808d3b20d7co

Esta restauración siempre ha suscitado algo de polémica, ya que el propio escultor afirmó en varias ocasiones que la actual mascarilla era de nueva factura, y que la realizó en su taller de la calle San Vicente al encontrarse la original en muy mal estado. En la siguiente fotografía se muestra la Virgen de la Esperanza con las nuevas manos realizadas por Lastrucci, que son las que posee actualmente.

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La última intervención sobre la Virgen de la Esperanza la realiza el escultor Álvarez Duarte, en 1989, que resanó y consolidó la talla, eliminando los aparejos y yesos que le dio Castillo, y posteriormente pasó a reencarnarla totalmente y a la colocación de unas nuevas pestañas y lágrimas de cristal, éstas últimas más finas que las de Castillo, pero respetando el número de cinco y su ubicación. Una de las condiciones propuestas por Duarte para intervenir sobre la Virgen fue la realización de una mascarilla previa, como prueba que garantizase que no se intervendría con gubia sobre la talla. Para el color de la policromía se utilizó una muestra de la aplicada sobre sus manos por Castillo Lastrucci, que no estaba afectada.

Besamanos de la Esperanza de Triana. LUIS MANUEL JIMÉNEZ 001

Fernando Morillo, vestidor, fue otro de los nombres propios que crearon un estilo y una seña de identidad en la Esperanza de Triana. Actualmente, Javier Hernández Lucas es el encargado de vestir a la Esperanza, siguiendo los patrones que marcara Morillo en los años 40.

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Fotografías: Archivo ABC/ Luis Manuel Jiménez / Hermandad de la Esperanza de Triana