La hermandad del Carmen de San Gil realizó su anual procesión en la tarde del pasado sábado 22 de julio, en lo que fue una tarde con temperaturas no tan elevadas como en otras ocasiones. La Virgen se paseó con el telón de fondo de las murallas macarenas, mientras caía la tarde y astro sol las teñía de un naranja intenso, bello contraste.

Una de las novedades de la procesión era la participación musical por parte de la Banda de Música Santa María del Alcor, la cual comenzaba a tocar dentro del templo, algo habitual en esta corporación. Flores en tonos rosa en las jarras y en las esquinas, y altos candelabros de guardabrisa encendidos al completo para iluminar a la Virgen y al Niño Jesús.

Sin duda uno de los momentos álgidos de la salida procesional fue el discurrir por la calle Talavera en donde hubo una petalada y fuegos artificiales a los sones de «Encarnación Coronada» antes de embocar en calle Parras en el mismo centro neurálgico del barrio. Su tradicional visita a la Esperanza Macarena se producía en el tramo final de la procesión, siendo también otro punto importante en esta procesión, a las puertas de la Basílica.

Galería de Joaquín Galán