La Madre de Dios en Sevilla se viste de hebrea en Cuaresma, el tiempo de preparación. En Triana, la Virgen de la Esperanza recorre cada año los breves metros que separan su Capilla de los Marineros con la Real Parroquia de Santa Ana, donde celebrará sus cultos junto a la Señora Santa Ana.

La Cuaresma tiene sus Vía Crucis, sus cultos, sus ensayos e igualás, sus conciertos, y si me permiten, su particular gastronomía, pues también su Esperanza. La que baja de su altar dorado, sin corona ni bordados, sin puñal ni broche, vestida con sensillez por Javier Hernández Lucas. Triana la esperaba para acompañarla en silencio, en la cercanía de sus andas. El rezo y los susurros subían hasta las estrellas de su diadema por el terciopelo verde de su manto.

Entre flashes se producía el reencuentro de la Madre con la Abuela, con la Divina Pastora también en su Capilla. Una docena de velas iluminaban el rostro castizo de la Esperanza entre las bóvedas de la Parroquia, donde permanecerá hasta el lunes 27 de marzo.

Cultos

Del 19 al 25 de marzo, Solemne Septenario en honor de Nuestra Señora de la Esperanza, el último día, Procesión Claustral con Su Divina Majestad. El 26 de marzo, Función Principal de Instituto como culminación al Solemne Septenario en honor de Nuestra Señora de la Esperanza. En el ofertorio, la Hermandad realizará la Protestación de Fe.

Galería de Joaquín Galán